Una madre de Chelsea que dice que agentes de inmigración enmascarados rompieron las ventanas de su auto, la sacaron a la fuerza y la estrellaron de cara contra la acera a dos cuadras del Tribunal de Distrito de Chelsea demandó a Estados Unidos en un tribunal federal. Hilda Ramirez Sanan, de 51 años, residente permanente legal que vive en este país desde hace más de 20 años, presentó la demanda el miércoles 28 de octubre en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Boston junto con sus dos hijos, ambos ciudadanos estadounidenses. El caso es Ramirez Sanan v. United States, No. 26-cv-14864.
La demanda se presenta bajo la Ley Federal de Reclamos por Agravios (FTCA), la ley que permite demandar al gobierno por los actos indebidos de sus empleados. Los abogados de la familia, Lawyers for Civil Rights y la firma bostoniana Zimmer, Citron and Clarke, presentaron el reclamo administrativo obligatorio ante el Departamento de Seguridad Nacional e ICE el 15 de diciembre de 2025. Reportes anteriores cifraron ese reclamo en $1 millón. El gobierno nunca lo resolvió, y tras seis meses sin respuesta la familia quedó en libertad de ir a los tribunales.
Lo que dice la demanda que ocurrió
Según la demanda de 49 páginas, alrededor de las 8:30 a.m. del viernes 26 de septiembre de 2025, Ramirez Sanan iba en el asiento trasero de su propio auto mientras un cuñado conducía hacia el tribunal, donde otro cuñado tenía una audiencia a las 9 a.m. Su hijo, entonces de 13 años, que tiene trastorno del espectro autista y habla poco, iba en el asiento delantero del pasajero. Un distintivo de discapacidad colgaba del espejo.
Cuatro vehículos sin identificación encerraron el auto y al menos ocho agentes armados con máscaras, gorras y gafas de sol lo rodearon, dice la demanda. Algunos llevaban chalecos con la palabra “Police”; ninguno identificó una agencia. Sin hacer preguntas ni dar órdenes, los agentes usaron una herramienta para romper las dos ventanas del lado del conductor, lanzando vidrios sobre Ramirez Sanan y el conductor, y metieron la mano para abrir las puertas. Un agente apuntó con un arma al conductor. Los agentes arrestaron a los dos cuñados.
La demanda dice que los agentes luego sacaron a Ramirez Sanan del auto, la empujaron contra una cerca de alambre, le torcieron los brazos hacia atrás para esposarla, la patearon y la forzaron al suelo de cara, y que perdió brevemente el conocimiento. Dice que sacaron a su hijo del auto, lo pusieron contra la cerca junto a ella, lo interrogaron sobre su estatus migratorio y amenazaron con arrestarlo si no respondía o mostraba papeles. Su hija Michelle, entonces de 17 años, que esperaba en el tribunal, corrió al lugar; la demanda dice que un agente la agarró, le sujetó las muñecas y le dijo “cállate” cuando ella explicó que su hermano tiene autismo.
Ramirez Sanan, vecinos y transeúntes que conocían a la familia insistieron a los agentes en que ella tenía estatus legal, dice la demanda, y los agentes nunca pidieron la identificación que llevaba en su bolso. La arrastraban, con las piernas sin fuerza, hacia uno de sus vehículos cuando llegó la policía de Chelsea y les pidió que verificaran su identificación. Los agentes lo hicieron, la soltaron y se fueron.
Las lesiones que describe la familia
La demanda dice que Ramirez Sanan no ha podido trabajar desde entonces. GBH News, que revisó el expediente, informó que los médicos sospecharon una lesión del nervio radial y una posible conmoción cerebral, la remitieron a un cirujano de mano y la tienen en terapia ocupacional. Su hijo toma medicamentos para la ansiedad y la depresión, ve a un neurólogo y a un fisioterapeuta, y tiene migrañas, llantos y pesadillas, dice la demanda. Michelle sufrió un ataque de asma y de pánico en el lugar. En marzo testificó sobre la parada ante una audiencia del Congreso sobre el trato de ICE a los niños, y Teen Vogue publicó su relato.
“Mi familia vive cada día con las consecuencias de lo que ICE le hizo a nuestra familia”, dijo Ramirez Sanan en una declaración difundida por sus abogados. “Quiero que mis hijos sepan que vamos a levantarnos para luchar por nosotros y por los derechos de los inmigrantes que también han sufrido abusos de los agentes de ICE.”
La demanda presenta ocho reclamos, entre ellos detención ilegal, agresión, daño emocional, supervisión negligente y daños al auto. Pide una indemnización en dinero; el monto se fijará en el juicio. “El ataque de ICE contra la familia Ramirez Sanan fue descarado, inhumano y profundamente ilegal”, dijo Jillian Lenson, abogada sénior de Lawyers for Civil Rights. Rachel Shalev, socia de Zimmer, Citron and Clarke, lo llamó “un abuso extraordinario del poder del gobierno”.
Lo que dice ICE
ICE rechaza el relato. En declaraciones a GBH y Boston.com, un portavoz de la agencia dijo que los agentes “no intentaron arrestar a Hilda Ramirez Sanan”, que la parada fue una parada vehicular dirigida para arrestar a un pasajero que la agencia identificó como Jose Ramirez-Perez, un ciudadano guatemalteco que según la agencia enfrenta cargos de agresión indecente y un delito sexual contra un menor, y que el conductor y el pasajero se negaron a obedecer e intentaron esconderlo. “Nuestros agentes usaron la cantidad de fuerza proporcional necesaria para hacer el arresto”, dijo el portavoz. Los abogados de la familia dicen que Ramirez Sanan no era el objetivo, no tenía ningún caso migratorio abierto y que sus fotografías y videos contradicen la versión de ICE. Ninguno de los cuñados es demandante.
El patrón que describe la demanda
La demanda califica la parada como parte de un patrón de operaciones de “romper y agarrar” por agentes enmascarados durante los operativos de ICE en Massachusetts en 2025, cuando la Operación Patriot en mayo y la Operación Patriot 2.0 en septiembre produjeron miles de arrestos, algunos de personas con estatus legal. Otra familia de Chelsea demandó por una parada el Día de las Madres de 2025. La semana pasada GBH publicó un cortometraje sobre otra familia de Chelsea, la esposa y las hijas de Milton Mejia, arrestado en la oficina de asilo de Boston en septiembre de 2025 y todavía detenido en Luisiana.
El gobierno tiene 60 días desde la notificación para responder a la demanda. No hay audiencia programada. La demanda está publicada en el sitio de Lawyers for Civil Rights. La policía de Chelsea no ha comentado públicamente el papel de sus agentes; la demanda les atribuye haber puesto fin a la detención. Las citas son traducciones nuestras de las declaraciones en inglés.
