El paquete de la reunión del lunes del Comité de Revisión de la Carta de Chelsea trae el primer borrador completo de nuevo texto para la Parte II de la carta municipal, la sección que rige al Concejo Municipal. Lo presentó el presidente del comité y del concejo, Roberto Jimenez-Rivera. Entre sus cambios: las órdenes de gasto necesitarían ocho votos del concejo en lugar de seis, el concejo podría exigir que el administrador municipal se presente en persona y los concejales no podrían recibir el seguro de salud ni de vida de la ciudad.
El comité se reúne el lunes 9 de noviembre a las 7 p.m. en la Sala de Comités 305 de la Alcaldía, 500 Broadway. La agenda incluye un repaso del propósito y el proceso, comentarios del público y la revisión de la Parte II. El paquete de 14 páginas se publicó el miércoles.
Votos para aprobar gastos
La carta actual fija el quórum en la mayoría del concejo completo y exige la mayoría del concejo completo, seis de 11, para aprobar una orden de asignación de fondos. Una autorización de préstamo requiere dos tercios, u ocho. El borrador fija un quórum de seis y exige ocho miembros, en votación nominal, para aprobar una asignación o un préstamo. Las ordenanzas necesitarían seis votos; hoy la mayoría de las medidas se aprueban por mayoría de los presentes.
El resumen del paquete describe esta sección como una forma de expresar los umbrales “en un lenguaje más sencillo”. Para los préstamos el número sigue en ocho. Para las asignaciones, sube de seis a ocho.
Citar al administrador municipal
La carta actual permite al concejo exigir que cualquier funcionario o empleado se presente con 48 horas de aviso por escrito. El borrador añade una sección sobre el administrador municipal: el concejo podría exigirle información específica y que se presente en persona, con el personal que el administrador elija. El aviso subiría a por lo menos siete días y las preguntas tendrían que enviarse por adelantado y por escrito. Nadie citado tendría que responder preguntas no relacionadas con las enviadas.
El borrador también añade lo que el resumen llama una cláusula de no interferencia en la administración, común en las cartas con administrador municipal: ni el concejo ni sus miembros podrían dar órdenes a funcionarios o empleados de la ciudad. Tal como aparece en el paquete, la cláusula se refiere a empleados “nombrados por el alcalde”. Chelsea tiene administrador municipal, no alcalde, desde que entró en vigor su carta actual.
Otros cambios del borrador
- Puesto en el Comité Escolar. El concejo ya no elegiría a uno de sus miembros como integrante sin voto del Comité Escolar.
- Concejales de distrito que se mudan. Hoy un concejal de distrito que se muda fuera de su distrito deja vacante el puesto. Con el borrador, solo quedaría vacante si la mudanza ocurre en los primeros 18 meses del período de dos años; quien se mude en los últimos seis meses y siga viviendo en Chelsea podría terminar el período. También podría terminarlo un concejal que quede fuera de su distrito por un cambio de límites.
- Vacantes. No se llenaría un puesto si faltan 90 días o menos para una elección municipal, en lugar de 180. Quien sea nombrado para llenar un puesto no podría aparecer como “candidato a la reelección” en la boleta.
- Presidente del concejo. Período de un año, elegido en la primera reunión de enero; nombra todos los comités y es la cabeza oficial de la ciudad para fines ceremoniales.
- Reuniones abiertas. Todos los comités y subcomités del concejo serían abiertos al público salvo que la ley disponga otra cosa, con agendas publicadas 48 horas antes. Las actas de sesiones ejecutivas se publicarían cuando hacerlo ya no frustre el propósito de la sesión.
- Personal. Un secretario de comités, que el resumen describe como un puesto restablecido, con períodos de tres años para ambos secretarios; la obligación de que los funcionarios cooperen con el personal del concejo; y la supervisión de ese personal por el presidente.
- Votos en una sola noche. Las medidas que no sean ordenanzas, asignaciones ni préstamos podrían aprobarse en una sola reunión si ningún miembro se opone.
- Salario y beneficios. Los concejales seguirían pudiendo entrar al sistema de jubilación, pero no al seguro colectivo de salud ni de vida de la ciudad, y podrían recibir reembolso de gastos reales y necesarios según reglas del concejo. Los aumentos seguirían entrando en vigor solo después de la siguiente elección.
- Ortografía. “Councillor” pasaría a escribirse “councilor” en todo el texto en inglés.
Vuelve la regla sobre delitos graves
El paquete también retoma una propuesta que el comité dejó en suspenso en su última reunión, de las integrantes Kelly Zimmerhanzel y Karla Alvarado. Hoy la carta prohíbe a cualquier persona condenada en firme por cualquier delito grave estatal o federal aspirar a un cargo de la ciudad o ejercerlo. El paquete ofrece tres reemplazos:
- Propuesta 1: prohibir solo a quienes sean condenados por un delito de mala conducta en un cargo, fideicomiso o empleo público, y destituir a cualquier funcionario así condenado.
- Propuesta 2: prohibir a quienes sean condenados por un delito estatal o federal de bajeza moral.
- Propuesta 3: prohibir a quienes sean condenados por un delito contra un menor o por mala conducta en un cargo público, y destituir a cualquier funcionario así condenado.
El borrador de Jimenez-Rivera para la Parte II mantiene el texto actual sobre cualquier delito grave en su sección de prohibiciones.
Qué sigue
Según las reglas que el comité adoptó en agosto, un cambio necesita seis de los nueve miembros para pasar al Concejo Municipal como recomendación. El concejo decide luego qué enviar a la Legislatura como petición de autonomía local. Cada reunión empieza con comentarios del público, dos minutos por persona, solo en persona. El paquete está en la página de agendas y actas del Concejo Municipal en el sitio de la ciudad.
