En febrero, el Concejo le hizo al administrador municipal (City Manager) una pregunta sencilla: qué agencias reciben dinero de la ciudad, cuánto, y qué entregan a cambio. La Orden 2616 de Norieliz DeJesus, miembro del Concejo, le pedía a la administración crear un sistema para medir los resultados en cada agencia que la ciudad financia. La respuesta que llegó el 9 de marzo fue un conjunto de capturas de pantalla del tablero financiero en línea de la ciudad.
Lo que recibió el Concejo
La respuesta, 26CM49, dice que la administración “está totalmente de acuerdo con esta orden del Concejo y su objetivo de aumentar la transparencia”, y remite a los concejales al portal de finanzas abiertas Socrata, “que permite a cualquiera profundizar en el gasto de la Ciudad”. Adjuntas vienen páginas impresas del tablero: gráficos de barras del gasto en proveedores por departamento, con las barras sin etiquetas. Solo se pueden leer los totales por departamento: Vivienda y Desarrollo Comunitario $258,995 en el año fiscal 2025 (FY25), Obras Públicas $1.60 millones, Salud Pública $481,840, Asuntos de Personas Mayores $112,625. Las clasificaciones de proveedores, una vez transcritas las páginas giradas, muestran a La Colaborativa, GreenRoots, el Selah Day Resource Center y CAPIC en los primeros lugares del gasto de Salud y Servicios Humanos, a CAPIC y North Suffolk Community Services en los primeros lugares de Salud Pública, y, en Obras Públicas, a un contratista individual y a Roca. Las barras no muestran montos en dólares. Los montos por organización no se pueden leer en nada de lo que recibió el Concejo.
Una línea sí llama la atención: el gasto operativo de Salud y Servicios Humanos pasó de $2,976 en el FY25 a $151,745 en lo que va del FY26, un aumento de cincuenta veces que la respuesta no explica.
Por qué importa
Chelsea canaliza una parte creciente de sus servicios sociales a través de organizaciones sin fines de lucro. La Colaborativa maneja los programas de alimentos y de empleo, GreenRoots el trabajo ambiental y juvenil, CAPIC la asistencia para combustible y el trabajo de alcance comunitario, y la ciudad les paga mediante contratos y subvenciones que aparecen en el presupuesto como “servicios profesionales” u “otros servicios” bajo el departamento que tenga el contrato. La orden del Concejo no era hostil a ese arreglo. Pedía lo que cualquier financiador pide: una lista de lo que se pagó y de lo que se midió.
El tablero existe y es una herramienta real. También es una herramienta para alguien con tiempo para recorrer 30 departamentos y exportar tablas de proveedores, que no es lo que significa una orden del Concejo que pide un informe. El Concejo aceptó la respuesta y la archivó. Nadie propuso volver a preguntar.
Presentamos una solicitud de registros públicos para obtener las tablas de pagos a proveedores por departamento de los años fiscales 2025 y 2026, que son la hoja de cálculo detrás de los gráficos. Publicaremos las cifras por organización cuando las tengamos.
